Recupera tu silueta
Reencuéntrate contigo misma.
Un Espacio Íntimo y Reservado
Entendemos que necesitas privacidad. Por eso, no te atenderemos en un mostrador, sino en un gabinete exclusivo y discreto. Un espacio tranquilo donde podrás probarte, mirarte al espejo y resolver tus dudas sin prisas ni interrupciones. Aquí, tu comodidad emocional es la prioridad absoluta.
Atención
«de Mujer a Mujer»
En nuestra unidad serás atendida exclusivamente por personal femenino especializado. Mujeres con gran experiencia y sensibilidad que entienden perfectamente por lo que estás pasando. Te ofrecemos un trato cercano y profesional para asesorarte sobre la prótesis o prenda que mejor se adapte a tu cuerpo y estilo de vida.
Moda y Lencería Real
Olvídate del concepto de «ropa ortopédica». Disponemos de una amplia colección de lencería femenina, encajes y trajes de baño de diseño actual, perfectamente adaptados para alojar la prótesis con seguridad. Además, trabajamos con prótesis de silicona ultralight y pañuelos específicos que cuidan las pieles más sensibles tras la radioterapia.
Preguntas Frecuentes
¿Se notará la diferencia con mi pecho natural?
El objetivo es que ni tú ni nadie note la diferencia con ropa puesta. Las prótesis actuales imitan la caída, el peso y la consistencia del pecho natural. Realizamos un estudio de tu silueta para seleccionar la talla y forma exactas que equilibren tu figura y prevengan dolores de espalda por descompensación de peso.
¿Cuándo puedo empezar a usar una prótesis?
Tenemos soluciones para cada fase. Inmediatamente después de la operación, utilizamos prótesis iniciales de algodón o espuma muy suaves que no dañan la cicatriz. Una vez que la zona ha sanado y tu médico lo autorice (generalmente a las 6-8 semanas), pasamos a la prótesis de silicona definitiva.
¿Puedo hacer deporte o ir a la playa?
Absolutamente. La vida continúa y queremos que la disfrutes. Existen prótesis y bañadores específicos resistentes al cloro, al agua salada y al sudor. Diseñados con bolsillos de seguridad para que puedas nadar, correr o moverte con total libertad sin miedo a desplazamientos.
